FANDOM

1.207 Páginas

Obras.png
Esta página está en construcción por sg91
Por favor, antes de realizar correcciones mayores o reescrituras, contacta con ellos en su página de usuario o en la página de discusión del artículo para poder coordinar la redacción. Si el artículo no se ha editado después de unos 3 días mínimo, por favor quitar la plantilla o reemplazarla por la de esbozo para que otro pueda editarlo.

Pokémon quinta generación


Capítulo 1Editar

  • ¡Pikachu, rayo carga!-ordenó un chaval de unos catorce años, aproximadamente; vestía un conjunto negro con destellos amarillos y blancos, portaba una gorra negra y azul y una mochila verde a la espalda.

El pequeño ratón amarillo descargó todo su poder contra un honchrow, que cayó fulminado.

  • Honchrow está fuera de combate, la victoria es para Ash Ketchum de Pueblo Paleta-dictaminó el árbitro.
  • ¡¡Si!! ¡Lo conseguimos Pikachu!-exclamó Ash abrazándolo.
  • ¡Genial Ash!-exclamó una chica de cabello azul desde las gradas.
  • Muy bien, campeón-dijo un chico de cabello castaño a la diestra de ella.

Ash se acercó al derrotado.

  • Buen combate, Polo-le dijo tendiéndole la mano.
  • ¿Ya estás contento por haberme ganado? Apártate de mi vista-le espetó dándole un codazo.
  • Encima... eres odioso-murmuró Ash.
  • ¿Qué has dicho?-preguntó Polo parándose.
  • Ya lo has oído-dijo Ash.

Se miraron fijamente y al final Polo murmuró.

  • Paso de pelearme contigo, sólo eres tiempo perdido.

Ash se reprimió sobremanera el abalanzárse contra él; era la primera vez que le ganaba, en las demás ocasiones había sufrido una derrota tras otra y de la manera más humillante posible. Nunca le había considerado siquiera, tan sólo era basura para Polo; se creía el mejor pero no lo era.

  • Ash, déjalo-le dijo el chico de pelo castaño, que había bajado al campo.
  • Si, no se merece ni que le felicites-añadió la chica.
  • Gracias Brock, Maya... de verdad, no sé como puede ser como es... no me entra en la cabeza-farfulló Ash.
  • Hay de todo, tio-argumentó Brock.
  • Mira el lado bueno, ahora pasas a las semifinales-recordó Maya.
  • ¡Si! ¡Voy a ganar ésta liga, lo presiento!-afirmó, muy contento.

En ese momento, se oyó por megafonía los resultados para las semifinales.

  • Ash Ketchum de Pueblo Paleta, Kanto, contra Benito de Pueblo Hojaverde, Sinnoh; en cinco minutos comienza la batalla.
  • A por todas-dijo Brock.
  • Si, voy a acicalarme antes, hasta ahora-se despidió.

Fue a los vestuarios, se mojó la cara y después se miró al espejo.

  • Benito se ha vuelto muy fuerte desde la última vez que luché contra él; más me vale no confiarme, tengo que concentrarme-pensó Ash mirando su reflejo.

En ese momento pikachu apareció con una toalla.

  • Gracias amigo-agradeció él, cogiéndola.

Oyó al comentarista hablar sobre los siguientes entrenadores, él y Benito, pero una voz conocida, resonó por el campo.

  • ¡Ash! ¿Dónde te has metido? ¡Venga hombre, que no tengo todo el día!
  • Ya voy, ya... éste chico no cambiará nunca, cagaprisas...-murmuró Ash.

Salió al campo de batalla, al otro lado ya estaba Benito esperándole.

  • ¡Has llegado un minuto cinco milisegunos tarde!-le djo consultando el reloj.
  • Déjate de priserías y comenzemos-le dijo Ash.
  • ¡Que comienze el combate!-exclamó el árbitro.

La batalla fue encarnizada, los dos lucharon con toda su fuerza y usaban muy a menudo ataques potentes; la tensión se respiraba no sólo en todo el estadio, incluso en toda la isla Suzuran.

  • ¡Staraptor, a bocajarro!-exclamó Ash.
  • ¡Empoleon, surf!-exclamó Benito.

El pokémon volador impactó en la gran ola, salpicando de agua a las gradas.

  • ¡Ahora, garra metal!-apremió Benito.

El ataque le dio de lleno, dejándolo KO. Pero la cosa siguió, uno a otro fueron debilitando a sus pokémon, quedando sólo uno.

  • ¡Ah! ¡Pikachu!-exclamó Ash.
  • ¡Venga, venga, ésto ya está!-apremió Benito.
  • ¡¡No tan deprisa, vamos infernape!!-rugió Ash.

Benito sacó a su staraptor.

  • ¡Rueda fuego!
  • ¡Vuela!-indicó su rival.

Staraptor esquivó el ataque y se lanzó en picado contra infernape.

  • ¡Excavar!-indicó Ash.
  • Infernape se ocultó bajo el suelo y cundo reapareció, Ash le ordenó.
  • ¡Lanzallamas!
  • ¡Despejar!-se anticipó Benito.
  • Maldita sea, no puedo perder, no... ¡Ultrapuño!-exclamó Ash a la deseperada.
  • ¡Agilidad!

El ataque de nuevo falló.

  • ¡Por Dios, infernape, dale! ¡llamarada!-ordenó Ash, cerca del colapso; estaba perdiendo las formas.
  • ¡Golpe aéreo!

Fue entonces, cuando acertó y de un solo golpe, infernape cayó fulminado.

  • ¡¡No!! ¡¡No puede ser!!-gritó Ash en los más profundo de su ser.
  • Infernape no puede continuar, la victoria es para Benito de Pueblo Hojaverde-dictaminó el árbitro.

Ash evolció a infernape a su ball.

  • Has estado pletórico, infernape, descansa-le dijo su entrenador.

Benito se acercó a él.

  • Ash, has luchado de una forma apabullante, que ataques tio-le alagó.
  • Gracias, pero tú has sido más precavido, he atacado muy abiertamente, ha sido un fallo-observó Ash entonces.
  • Si, pero has estado de fábula, tronco, has demostrado una fuerza impresionante, vale que no pases a la final pero seguro que la gente de aquí te recordará por tu increíble fuerza. En serio tio, ha sido un placer luchar contra tí-le dijo tendiéndole la mano.
  • Igualmente, que tengas suerte-le dijo Ash devolviéndole el gesto.

Polo lo veía todo desde las gradas, en su rostro se dibujó una amplia sonrisa irónica.

  • Siempre has sido patético y siempre lo serás-susurró y tras esas palabras se largó de allí.

Ash se encontró con sus amigos de camino al vestuario.

  • Ash, lo siento, pero has estado divino-le dijo Maya.
  • Si, además quedas entre los cuatro mejores, has mejorado frente a la liga Hoenn-le animó Brock.
  • Si... gracias chicos; me apetece una ducha, nos vemos luego-dijo escuetamente.

Maya y Brock le miraron, algo preocupados. Ya en el vestuario se metió de cabeza a la ducha, pensativo. Jamás había conseguido proclamarse vencedor de una liga, tenía el título de campeón del Frente Batalla pero no era lo mismo; siempre se había esforzado al máximo, dando lo mejor de sí y criando a sus pokémon con amor y cariño. Y aún así ¿que ha recibido a cambio?

  • ¡Nada!-gritó dando un puñetazo a la pared.
  • No sirve de nada llorar...-murmuró, sintiendo como ya estaban ahí.
  • Pika, pi...-oyó una voz.
  • Lo sé, amigo, lo sé... no todo es ganar...-musitó; no se sabía bien si ya estaba llorando o era por el agua de la ducha.

Salió de ella y se secó con una toalla que pikachu ya había preparado.

  • Lo he intentado, y eso es lo que cuenta; gracias por estar ahí, pikachu-agradeció.
  • ¡Pikachu!-exclamó éste.

Ash sonrió, suspiró, miró su reflejo, empañado, y anunció.

  • Es hora de volver a casa.

Capítulo 2Editar

Tras un viaje que duró unas dos horas y media, el ferry comenzó a acercarse a ciudad Carmín, Kanto; a Ash le pareció que había estado fuera una eternidad y en parte se alegraba volver. Maya había decidido ir a Hoenn para probar suerte en el Gran Festival de allí y se habían separado en ciudad Canal; Brock iba con él.

  • Hogar dulce hogar-dijo éste.
  • Si, ya puedo oler el aroma de los prados de Paleta...-murmuró Ash.
  • ¿Qué piensas hacer?-preguntó Brock.
  • Saludar a mi madre, a mis pokémon, al profesor... tengo cosas que hacer, si-dijo.
  • Bueno, pues yo vivo un poco más al norte, si te apetece quedar algún día, pegame un toque-acordó Brock.
  • Vale-aceptó Ash.

El ferry llegó a ciudad Carmín y atracó en su puerto; se fueron a la entrada norte de la ciudad y pararon en la estación de autobuses. En ese momento pasaba uno de nombre 63.

  • ¡El 63, ese va a Plateada! Bueno Ash, nos vemos-se despidió Brock.
  • Chao Brock-dijo Ash.

Observó como su amigo se montaba y le vio alejarse hasta desaparecer; el suyo era el 120 así que tuvo que esperar; tras un cuarto de hora, el autobús llegó y se montó en él. En el camino, alguien le llamó al móvil.

  • ¿Si?
  • Hola Ash, cuanto tiempo-dijo una voz conocida.
  • Eh, Aura, ¿como estás?-preguntó Ash.
  • Muy bien, te vi en la liga Sinnoh por la tele, vaya palo... ¿estás bien?-preguntó la coordinadora.
  • Si, gracias por preguntar...-agradeció él.
  • Por cierto, he hablado con Maya, me ha dicho que está de camino para acá-comentó Aura.
  • Si, quiere probar suerte en el Gran Festival de allí, a ver si ésta vez gana...-murmuró, algo alicaído.

Aura lo notó y trató de animarle.

  • Oh, venga Ash, ya sé que es una putada pero sé que algún día lo conseguirás y será el mejor de tu vida, ya lo verás.
  • ¿Tu crees?
  • No lo creo, lo sé, eres el mejor entrenador que conozco y sé que lo vas a seguir intentando; eso es lo que me he llevado de ti, no hagas que me entristezca Ash, por favor-pidió entonces.

Ash se quedó algo sorprendido por la confesión, a lo que dijo.

  • Claro Aura, eso haré; es más, para la próxima liga, sea donde sea, la ganaré por tí-prometió.
  • ¿De veras?-preguntó ella.
  • Claro, te lo prometo-cercioró él.
  • Ese es mi Ash... bueno, te dejo, hablamos otro día, chao-se despidió.
  • Adios.

Colgó con una sonrisa en los labios, una promesa es una promesa y él piensa cumplirla costase lo que le costase. Llegó a Paleta tras una hora y media de viaje, se dirigió a su casa primero a saludar a su madre.

  • ¡Ash, cariño!-exclamó su madre al verle, dándole un abrazo.
  • Hola mamá-saludó.
  • Eres el mejor entrenador del mundo-le dijo.
  • Ojalá lo fuera, mamá-murmuró.

Delia le miró y le dijo.

  • Venga Ash, ese combate fue espectacular, no sólo yo, sino que el profesor y todo el pueblo están orgullosos de tí.

Ash sonrió ante tantos halagos.

  • Y tu padre también estaría orgulloso de tí-añadió.

Ésta vez, Ash puso mala cara.

  • Mamá, dejémoslo ¿vale?-pidió.

Ella asintió y saludó a pikachu.

  • Ve a saludar al profesor, te quiere felicitar; también están Gary y Tracey-indicó.

El laboratorio del profesor Oak se encontraba en lo alto de la colina, nada más entrar se encontró con Gary y Tracey.

  • ¡Ash! Que pedazo de combate, tio-saludó Tracey.
  • Si, has mejorado muchísimo-apoyó Gary.
  • Gracias chicos...-agradeció él.

En ese momento llegó el profesor Oak.

  • Ash, no he visto mejor batalla en veinte años-anunció.
  • Ah, tampoco es para tanto-se apresuró a decir el entrenador.
  • No, en serio, ha sido espectacular-afirmó el profesor.

En ese momento, un pokémon de color azul y rojo, muy extraño, se acercó a Gary.

  • Ah, zorua...-murmuró éste cogiéndolo en brazos.
  • ¡¿Zorua?! ¿Que pokémon es ese?-se preguntó Ash, asombrado; sacó su pokédex, pero para su asombro, ésta dijo.
  • Pokémon desconocido, información no disponible.
  • Ash, te presento a zorua, un nuevo pokémon; saluda zorua-dijo Gary.
  • Zorua...-repitió el entrenador.
  • Si, una amiga mia, la profesora Araragi, me lo ha enviado, ahora Gary y yo lo estamos investigando; hay una nueva región disponible, Ash, con nuevos pokémon y líderes, se llama Isshu, está al oeste de Johto. ¿Quieres participar?-preguntó Oak.
  • ¡Claro que si!-exclamó Ash, encantado.
  • ¡Ya sabía yo que eso te levantaría la moral!-afirmó el profesor.
  • Bien, pues me gustaría entonces empezar de cero, como siempre-añadió Ash.
  • Estupendo, yo cuidaré de tus pokémon-acordó el investigador.

Una nueva región, nuevos pokémon y nuevs aventuras; el aliciente necesario que Ash necesitaba.

Capítulo 3Editar

Ya se había preparado, tenía todo lo necesario y pikachu estaba tras su espalda una vez más; el profesor, su madre y sus amigos le esperaban fuera. Salió a despedirse.

  • Araragi vive en Pueblo Aire, está al este de Isshu, en una enorme pradera; ten, este tiquet te llevará directamente a ciudad Hiun desde Carmín y la línea 3 de autobús tiene a Pueblo Aire como destino-explicó Oak con detalle.
  • Muchas gracias profesor-agradeció Ash.
  • No olvides actualizar la pokédex cuando llegues-recordó Gary.
  • Tranquilo, me iré directamente al centro pokémon... ¿cómo es ciudad Hiun?-preguntó Ash, con curiosidad.
  • Ah, ya lo verás-dijo Oak.
  • Procura no perderte-añadió Gary.
  • Vale... adiós mamá, Tracey-se despidió de los demás.
  • Di adiós, zorua-indicó Gary con éste en brazos.
  • ¡Zorua!-exclamó el pokémon.

Y así, comenzó Ash su nuevo viaje, hacia una región nueva; en Carmín embarcó en el ferry y en dos horas y media el barco pasó la frontera de Johto rápidamente. Pero un extraño submarino en forma de magikarp seguía de cerca al ferry.

  • El mocoso no para nunca, todo el rato de aquí para allá ¿que tomará para desayunar?-se preguntaba un hombre de pelo azulado, con una erre roja en el pecho.
  • Déjate de preguntas estúpidas James, si no pedaleamos más rápido vamos a perder la estela-decía una mujer con el pelo morado, recogida en una curvada coleta y vestida igual.
  • A donde vaya ese pikachu vamos nosotros, si señor-murmuró un meotwh parlante.
  • ¡Woooobofet!-exclamó un wobofet que apareció de repente.
  • ¡Dios, estoy harta de que salgas de tu ball, no te lo repito!-exclamó la mujer mostrándole su ball.
  • Dale Jess, que los perdemos-apremió James.
  • ¡No me metas prisa!-exclamó ésta.

Mientras tanto, Ash y pikachu contemplaban el paisaje desde la cubierta.

  • Mira pikachu, es Johto ¿te acuerdas de nuestra estancia allí?-preguntó.
  • ¡Pika, pi!-dijo el pokémon.
  • ¿Sabes de quien me acuerdo más? de larvitar ¿como le irá? ¿y te acuerdas de aquel unown que apareció? ¿y que me dices de las chicas kimono de ciudad Iris?-decía el entrenador, pero pikachu señaló al cielo de repente; Ash miró a donde señalaba y vio a alguien inesperado.
  • ¡Ho-Oh!-exclamó el chico.

El bello pokémon arcoiris volaba por el cielo, Ash se fijó en su trayectoría y desapareció justo en dirección hacia Isshu; el entrenador sonrió.

  • Ho-Oh, siempre me has dicho hacia donde ir y me has animado a ello; también apareciste el día en que conocí a pikachu y sé que te he caído en gracia. Gracias por guiarme, de verdad-pensó Ash.

El resto del día se lo pasó en la piscina y según el capitán llegarían a ciudad Hiun mañana por la mañana, así que sólo era cuestión de tiempo.


Pueblo Aire, prefectura de Isshu, Japón, 18:45 horas

Un chico de pelo marrón y gorra roja se preparaba para recibir su primer pokémon de manos de la profesora del pueblo en el que nació; estaba algo nervioso pero no preocupado. Entonces oyó una voz en la calle, que le decía.

  • ¡Blaaaack! ¿Estás ya? Venga, que no tenemos todo el día.
  • Ya voy Blanca, ya voy-avisó él.

Se reunió con su amiga de la infancia y partieron juntos; Blanca era de su altura, llevaba el pelo alborotado y una gorra blanca.

  • ¡Que ilusión, nuestro primer pokémon! ¿Estás nervioso, Black?-preguntó ella.
  • Bueno, un poco, si te soy sincero-confesó.

Llegaron al laboratorio, estaba cerca del enorme prado y tenía un aerogenerador en lo más alto.

  • Ah, Black y Blanca, os estaba esperando, pasad-indicó Araragi.
  • Gracias profesora-agradeció ella.

Araragi era una mujer curentona, tenía el pelo color castaño bastante claro, vestía con un vestido verde y encima de éste una bata blanca. Les llevó a una sala mientras les iba explicando.

  • Cómo ya sabréis teneis tres opciones para escojer, entre planta, agua o fuego pero antes quiero haceros un pequeño examen; ¿sabríais decirme por qué los iniciales son los mismos tipos?-preguntó entonces.

Los dos se quedaron en blanco tras la pregunta.

  • Bueno, os lo digo yo: ¡porque es tradición en Japón! Desde los tiempos antiguos, nuestra civilización descubrió, pensó e inventó con mucha más rapidez que occidente, cuando nosostros descubrimos la pólvora, allí se seguía luchando a espada y escudo y los elementos de la naturaleza siempre han estado en sintonía con el mundo, entre ellos el agua, el fuego y la tierra-explicó Araragi.
  • Querrá decir la planta-murmuró Black.
  • Digo bien, señor mio, de la tierra nace la planta-remató la profesora.
  • Eso te pasa por hablar demasiado-le increpó Blanca.
  • Y ahora sin más preámbulos, elegid entre tsuutaja, mijumaru y pokabu-indicó ella mostrándoles los pokémon.

Tsuutaja parecía una serpiente de planta, mientras que mijumaru parecía un pequeño pinguino y pokabu un cerdito rojo.

  • Ahí va, como mola pokabu-murmuró Black cogiéndolo en brazos.
  • Pues tsuutaja parece juguetón-dijo Blanca haciendo lo mismo.

No tardaron mucho en quedarse con los que se fijaron; una vez elegido el pokémon, Araragi les dió una especie de dispositivo.

  • ¿Que és esto?-preguntó Black.
  • Es el CGear, una versión mejorada de la pokédex, un invento de un colega mio, es una tecnoenciclopedia de los pokémon, os podréis informar con ella de los que veais-explicó; tras eso les dio cinco poke balls a cada uno y les despidió.
  • Cuidad mucho de ellos y sed unos buenos entrenadores-les diji.
  • Gracias profesora, hasta pronto-se despidieron ellos, mientras se dirigían hacia su primer viaje.

Capítulo 4Editar

Ash se levantó rápidamente para ver ciudad Hiun, ya que se avisó por megafonía que estaban a punto de entrar en el puerto; salió a cubierta y alucinó.

  • ¡Hala!-exclamó.

Altísimos rascacielos se elevaban hacia el cielo azulado, mientras que un amplio puerto adornaba la costa.

  • Es más grande que Trigal, que ya es decir...-murmuró Ash; pikachu desde su hombro contemplaba los rascacielos con el mismo asombro.

Mientras tanto, en el submarino también se flipaba.

  • ¿Eso es ciudad Hiun?-preguntó Jessie.
  • Pues es enorme-comentó James.
  • No me gustaría perderme por ahí-murmuró meowth.

Fue entonces cuando meowth miró a la pantalla y gritó.

  • ¡Aaaah! ¡Parad, parad!

Pero no sirvió y se dieron de lleno contra el muro del puerto, abriendo una brecha en el casco.

  • ¡¡El Team Rocket se hunde de nuevoooogrl!!-gritaron los tres a la vez.

Una vez que el desembarco fue efectuado, Ash se dirigió directamente al centro pokémon para inscribirse en la liga y actualizar la pokédex.

  • Pues esto ya está, ya estás inscrito y la base de datos está actualizada-dijo la enfermera Joy una vez que terminó el proceso.
  • Gracias enfermera Joy; por cierto, ¿sabes dónde se coge la linea 3 de autobús?-preguntó Ash.
  • Si, está en la plaza de la fuente, tres manzanas más arriba-indicó.

Siguiendo las indicaciones cogió el autobús y le llevó fuera de la ciudad, hacia el este.

Mientras tanto, dos amigos se dedicaban a conocer mejor a sus nuevos pokémon.

  • A ver, ataques que pokabu sabe hacer: ascuas, placaje, malicioso y ataque rápido...-murmuraba Black consultando su CGear.
  • Y tsuutaja sabe hacer... hoja afilada, placaje, látigo y síntesis-decía Blanca imitando a Black.

Caminaban los dos por un camino de tierra que se adentraba en un pequeño bosque; habían decidido ir juntos hacia la siguiente ciudad, que era ciudad Aciago. Entonces a Blanca le llamó algo la atención, era algo extraño y brillaba tras unos arbustos; sin avisar a Black si quiera, se acercó a ver. Apartó los arbustos y de repente sintió como si algo la succionase; trató de agarrarse a las ramas pero se partieron y algo la absorbió.

  • ¡¡¡Blaaaaaaqaaaack!!!-gritó con todas sus fuerzas y muerta de miedo.
  • ¿¡Blanca?!-exclamó Black tras oir el grito, pero no la vio, ni siquiera la vio tras los arbustos.

Se asustó bastante y prefirió volver al pueblo y contarle todo a Araragi.

Ash llegó a pueblo Aire tras un viaje de dos horas y media; preguntó a un vecino por el laboratorio de Araragi y llegó hasta allí sin problemas.

  • Ah, tu eres Ash ¿verdad? pasa, pasa, ya me dijo Samuel que vendrías-le invitó ella a pasar.
  • Antes que nada, bienvenido a Isshu-dijo ella.
  • Gracias profesora-agradeció él.

Ash vio antonces a mijumaru y exclamó.

  • ¡Uauh! ¿Cuál es ese?

Sacó su pokédex y ésta dijo.

  • Mijumaru, el pokémon pinguino; mijumaru se parece más a un muñeco de nieve que a un pinguino, por lo que también se adapta al frío extremo. Es muy patoso fuera del agua pero en ella es un excelente nadador.
  • Que chulo-comentó Ash.
  • ¿Te gusta? Es el único que me ha quedado tras repartir el resto, el pueblo es tan pequeño

que no hay más entrenadores novatos; ¿quieres quedártelo?-sugirió Araragi.

  • ¿Puedo?-preguntó Ash.
  • ¡Claro! tuyo es-sentenció ella.
  • ¡Genial, mi primer coleguilla en la región Isshu!-exclamó él alzando a mijumaru por el aire.

En ese momento entró Black escopeteado.

  • ¡Black! ¿Que pasa, a que ese acaloro?-preguntó Araragi.
  • ¡Profesora, Blanca ha desaparecido!-exclamó angustiado.
  • ¿¡Cómo?!
  • Estabamos paseando por Bosque Charco cuando profirió un grito y desapareció de repente, no la encuentro por ningún lado-explicó.

La profesora llamó a la policía y la madre de Blanca puso una denuncia por la desaparición; mientras la agente Mara y sus ayudantes ultimaban detalles con Araragi y la madre de Blanca, Ash se presentó.

  • Hola, soy Ash Ketchum, de pueblo Paleta.
  • Ah, soy Black, de aquí-dijo dándole la mano.
  • ¿Y no viste a dónde fue tu amiga?-preguntó Ash.
  • Que va, soltó un grito tremendo y cuando me di la vuelta no estaba-explicó por enésima vez.
  • Ah... '¡eh! ¿es tuyo?-preguntó Ash al ver a pokabu.
  • Si, es un pokabu.

La pokédex de Ash dijo.

  • Pokabu, el pokémon cerdito; a pokabu le encanta retozar en cenizas y se alimenta de carbón encendido. Si está a gusto y tranquilo, desprende un agradable calor.
  • ¿Y eso?-preguntó Black al verla.
  • Una pokédex, ¿no tienes tu una?-dijo Ash.
  • Yo lo que tengo es el CGear-explicó sacándolo.

Tras eso, la policía se fue; Ash y Black decidieron viajar juntos y tratar de encontrar a Blanca.

Capítulo 5Editar

Caminando tras sus pasos, ésta vez con Ash, Black se fue al lugar donde Blanca desapareció; una vez en el bosque y en el lugar exacto, Ash preguntó.

  • ¿Fue aquí donde desapareció tu amiga?
  • Si, el grito venía de aquí, estoy seguro-aseguró Black.

Pero lo que no sabían es que les estaban observando.

  • Ahí va el mocoso-murmuró James.
  • Y con él un mocoso nuevo en mocosilandia-añadió Jessie.
  • Y además con pikachu-remató meowth.
  • Ésta es la nuestra, cogemos a pikachu y nos largamos-sugirió James.
  • Esperad un poco, a ver que hacen-frenó meowth.

Ash se agachó frente a los arbustos y éstos comenzaron a moverse.

  • ¿Blanca?-llamó Black.

Entonces, de entre las ramas, salió un pokémon desconocido.

  • ¡Anda! ¿Y ese?-soltó Ash sacando su pokédex.
  • Mamepato, el pokémon golondrina; mamepato es bastante rápido volando y va siempre en manada. No le gusta mucho luchar pero si es necesario, ataca con toda su fuerza; sus gritos son fuertes para que otros le oigan.
  • Uno volador, cómo mola; adelante pikachu, rayo-indicó Ash.

El pokémon ratón descargó energía pero mamepato lo esquivó y se lanzó con un ataque rápido, dando a pikachu.

  • ¡Ataque rápido!

Pikachu respondió de la misma forma, pero lo volvió a esquivar.

  • ¡Usa rayo como un torbellino!-ideó Ash.

Entonces, pikachu formó un torbellino elétrico que alcanzó a mamepato y cayó al suelo derrotado.

  • ¡Ésta es la mía!-exclamó Ash lanzando una poké ball.

La ball cogió al pokémon, que no ofreció resistencia alguna y saltó el seguro enseguida.

  • ¡Si!-exclamó Ash, muy contento y recogiendo la ball.

Cómo no encontraron ningún indicio más sobre Blanca, prosiguieron el camino por el bosque; a mitad de camino, vieron a un pokémon chapoteando en unos charcos.

  • Vaya, ¿cuál es ese?-se preguntó Black.
  • Plusle, el pokémon ánimo; plusle se preocupa más de animar a sus compañeros que de su propia seguridad. Cuando está muy contento, genera de sus mejillas un chisporroteo espectacular. Aprovecha las líneas telefónicas para recargarse-relató el CGear.
  • Uno eléctrico, que chulo-murmuró Black.
  • Pues intenta atraparlo-sugirió Ash.
  • Bien... ¡adelante, pokabu!-exclamó el chico sacando a su pokémon.
  • ¡Pokabu, ascuas!-indicó.

Pokabu lanzó las ascuas, pero plusle las esquivó y atacó con un ataque rápido.

  • ¡Tu también, pokabu!

Pokabu se lanzó contra el pokémon ratoncito, dándole ésta vez.

  • ¡Ahora malicioso!-aprovechó Black.

Plusle, al verlo, se quedó intimidado, pero se lanzó a la carrera con chispa encendido.

  • ¡Esquívalo y ascuas!-indicó el entrenador.

Pokabu esquivó con rapidez y ésta vez las ascuas dieron en el blanco, cayendo éste.

  • ¡Ahora!-exclamó Black lanzando su ball, la cual le acabó atrapando sin mucha dificultad.
  • ¡Lo conseguí!-exclamó cogiéndola.
  • No está mal para la primera captura-observó Ash.
  • Gracias Ash; ojalá Blanca hubiera estado aquí para verme...-murmuró él.
  • Eh, tranquilo, la acabaremos encontrando, ya lo verás-le animó Ash.
  • Si... pero me extraña muchísimo la forma en la que ha desaparecido, sin dejar huella incluso. ¿Dónde estará?-se preguntó Black, preocupado por ella.

Blanca se sintió caer por momentos y de repente cayó sobre el suelo; algo mareada se levantó y cuando vio donde se encontraba su sorpresa fue mayúscula. Estaba en una especie de ruinas romanas y estaba rodeada de un extraño espacio de colores cambiantes: rojo, morado, violeta, añil, fucsia... y lo más extraño era que rodeando las ruinas no había nada. Nada.

  • ¿Dónde... dónde estoy?-murmuró, muy confusa.

Inspeccionó las ruinas, todo era piedra caída pero en una pared había una puerta a la que no veía a donde daba; cuando la traspasó se encontró en medio del espacio exterior, o eso creyó ella que era. Delante suyo se extendía el espacio de colores y unas rocas planas se extendían más allá y flotando en el aire, como si trazaran un camino en el aire. De salto en salto fue avanzando en una espiral multicolor hasta llegar a más ruinas y zonas de hierba. Inspeccionando la nueva área, algo saltó de entre las hierbas altas y Blanca soltó un grito; al darse la vuelta, vio que era un pokémon desconocido.

  • Pachirisu, el pokémon ardilla; pachirisu vive en los árboles y se carga de electricidad por sus mofletes, soltándola por la cola-explicó el CGear.
  • ¿Pachi, pa?-murmuró el pokémon.
  • Ooooh, eres muy mono-dijo ella.

Entonces, de sus mejillas saltaron algunas chispas y Blanca se puso en guardia.

  • Con que quieres pelea ¿eh? vale, ¡adelante tsuutaja!-exclamó ella sacándolo.

Los dos pokémon se enfrentaron y pachirisu soltó un chispazo, dando a tsuutaja, pero éste siguió como si nada.

  • ¡Ja! ¡Tsuutaja, hoja afilada!-indicó.

Hojas afiladas zumbaron en el aire, dando a pachirisu, que contraataco con rapidez.

  • ¡Esquívalo!-indicó ella.

Tsuutaja lo esquivó con elegancia.

  • ¡Ataque rápido!

El golpe fue directo, pero pachirisu lo imitó, dándole.

  • ¡Látigo, ahora!-indicó Blanca.

Gracias al látigo, la defensa de pachirisu bajó, y Blanca remató.

  • ¡Hoja afilada!

Las cortantes hojas hicieron trastabillar a la ardilla, que acabó en el suelo, agotada.

  • ¡Ahora!-exclamó ella, lanzando una ball, la cual no tardó en hacer saltar el seguro.

Blanca recogió la ball y siguió explorando el lugar, pensando en poder salir de aquel lugar.

Capítulo 6Editar

Atravesaron el pequeño bosque Charco y salieron al paso de la autopista; cerca discurría el camino para los peatones. Un tráfico fluido atravesaba la calzada, en ambas direcciones.

  • Ciudad Aciago se encuentra a 50 kilómetros de aquí, tardaremos como unos tres días y medio-informó Black mirando un mapa.
  • Bien, yo prefiero ir andando en vez de en autobús-comentó Ash.
  • Pika, pi-dijo pikachu.
  • Ash ¿como es que pikachu no está en su ball?-preguntó Black.
  • Pikachu prefiere ir conmigo y ver el paisaje desde mi hombro ¿verdad colega?-murmuró.
  • ¡Pikachu!-afirmó el pokémon.

Dos horas después, pararon para comer; Black tenía bolas de arroz y empaderado de carne.

  • Está muy bueno-comentó Ash.
  • Si, mi madre es muy buena en la cocina-dijo él.

Pikachu, plusle, mijumaru, pokabu y mamepato comían cada uno en un cuenco, con ganas.

  • Esto me recuerda a mi amigo Brock, estuveviajando mucho tiempo con él y era el que se encargaba del avituallamiento, no veas como cocina-explicó Ash.

Tras el postre, unos taquitos de queso con salsa de arándanos, continuron su marcha, y bajaron la comida con unas cuantas batallas.

  • ¡Mamepato, ataque ala!-ordenó Ash, que luchaba contra un chico con un munna, un pokémon de color morado.
  • ¡Munna, confusión!

El ataque psíquico le dio de lleno, dañándole.

  • ¡Vamos mamepato, ahora picotazo!-indicó Ash.

El pokémon pájaro contraatacó con fuerza, dando esta vez al objetivo, dejándolo medio grogi.

  • ¡Eso es, ahora ataque ala!

Mamepato acabó con eese ataque, cayendo munna.

  • ¡Vaya, eres muy bueno! gracias por el combate-agradeció el derrotado.

Mientras tanto, Black entrenaba a su plusle contra un chiramii, un pokémon con pintas de chinchilla.

  • ¡Plusle, chispa!
  • ¡Chiramii, usa ataque rápido!

El ataque rápido fue más veloz, dándole de lleno.

  • ¡Plusle, doble equipo!-indicó Black.

Aparecieron muchos plusles, confundiendo al enemigo.

  • ¡Chiramii, usa destructor en todos!-indicó el chico.

La chinchilla atacó abiertamente, lo que fue una oportunidad para el novato entrenador.

  • ¡Ataque rápido y luego chispa!

La combinación resultó y dejó KO al pokémon normal.

  • Vaya, eres fuerte...-murmuró el chico.

Se despidieron y Ash y Black continuaron su camino; yendo por un camino de tierra, bordeando unos árboles dispuestos en fila, oyeron una voz que anunció.

  • Sois patéticos, los dos.

Ash se dio la vuelta y exclamó.

  • ¿Ah si? ¿Quien lo dice?
  • Ja, un novato con cara de cromo y un chico con pinta de amargado veterano-comentó la voz.

Eso tocó las narices a Ash. -¿¡Quién eres?!-gritó, enfadado. Salió en escena un chico más mayor, de pelo azul plateado claro y gorra blanca y negra; vestía una chaqueta blanca.

  • No es por nada, pero no estáis a mi altura-anunció.
  • ¡Eso habría que verlo!-exclamó Ash.
  • ¡Ahí, ahí!-apoyó Black.

El chico soltó una risotada, divertido.

  • No merecéis la pena ni para hablar, ya os ví luchar, sois lentos e inconclusos, yo habría podido ganar con un sólo movimiento; habría sido tan rápido que esos chavales se habrían quedado en el sitio, lloriqueando-explicó, con mucha calma, como si lo que decía se lo habría estudiado de antemano.

Eso fue desencadenante para Ash.

  • ¡¡Repite eso!!-rugió.
  • Todas las veces que quieras-le dijo el chico.

Ash hizo un ademán de lanzarse, pero Black le paró.

  • Anda, el chico cromo es prudente-observó.

Black no contestó. Antes de irse, éste le dijo.

  • ¿Tan poco te quieres a ti mismo? ¿Acaso es que te crees demasiado como para ponerte a nuestra altura? ¿Acaso es... que piensas que hay que ganar porque el sólo hecho de hacerlo te engrandece o ennoblece?

Entonces el chico se paró y entonces se quedó en el sitio; tras unos segundos, dijo.

  • Chico cromo... eso es lo último que te permito; nos volveremos a ver, hasta entonces... entrenad, antes de que N, yo, os destroce.

Y tras eso se fue; Ash gritó.

  • ¡¡Entonces recuerda estos nombres: Ash Ketchum y Black entrenarán de tal manera que cuando nos volvamos a ver no te encontrarás!!

Pero eso no hizo parar a N.

  • Vámonos, es como hablar con la pared-murmuró Black.
  • Si...-apoyó Ash.

Mientras tanto, Blanca seguía perdida en el país de las maravillas, o eso creía que era donde estaba; tenía a tsuutaja y pachirisu con ella, investigando unas ruinas romanas; el lugar estaba lleno de ruinas y el espacio seguía fundiendose en colores: azul, vermellón, gris, verde limón... Parecía el paraíso hippie. Mirando por un arco del triunfo caído, vio entonces a Black, en ese espacio, como si fuera una tele.

  • ¿Black?-murmuró.

Black estaba con un chico al que no conocía, también con gorra, estaban juntos; entonces una sombra negra apareció en la imágen y tras unos minutos todo tembló, como en un terremoto.

  • ¡Ah!-exclamó ella.

El suelo tembló y entonces sintió que éste se inclinaba; sin tener donde agarrarse, cayó al suelo y resbaló como un tobogán, hacia la nada; antes de caer se agarró a unas hierbas y se quedó al borde de la nada.

  • ¡Socorro!-gritó.

Sus pokémon fueron a socorrerla pero no podían levantarla, no tenían suficiente fuerza. Blanca creía que estaba perdida cuando de repente apareció otro pokémon en escena, que con una fuerza asombrosa la levantó y la puso a salvo. Una vez a salvo, sacó el CGear, que dijo.

  • Riolu, el pokémon aura; riolu es capaz de mover toneladas de piedras sin cansarse; es muy perceptivo y puede ver el aura de todas las cosas.
  • Gracias por salvarme-agradeció ella.

El pokémon hizo un ademán de "no importa" y estuvo con ella, hasta que Blanca vio que quería ir con ella.

  • ¿Quieres venir conmigo?
  • Ri-dijo el pokémon.

Eso a ella le sonó a un si; le cazó y siguió su camino, eso si había camino en aquel lugar.

Capítulo 7Editar

Y llegaron por fin a ciudad Aciago; la ciudad era bastante grande, tenía un gran parque en el medio y poseía un gran estanque. Los edificios no eran tan altos como en Hiun, que se podía ver a lo lejos desde la torre Aciago, el edificio más alto de la ciudad. Y sólo le llegaba a la mitad al rascacielos más alto de Hiun, Patastratos Inc., una empresa farmacéutica. Ash y Black estaban paseando por el parque.

  • Que parque más bonito-murmuró Ash.
  • Es uno de los más grandes de Japón-comentó Black ojeando la guía turística.
  • Oye Black ¿ahí viene si aquí hay un gimnasio pokémon?-preguntó Ash.
  • A ver... pues no-anunció Black.
  • Vaya... pero bueno, no hay nada como un buen entrenamiento para preparase-se animó a sí mismo.

Un puente cruzaba el estanque, donde habían varios pokémon desconocidos nadando.

  • Ahi va, ¿y ese?-murmuró Ash sacando su pokédex, la cual dijo.
  • Swanna, el pokémon cisne; éste pokémon es muy silencioso cuando vuela, al tener las plumas echas de seda pura. Van siempre en manada para apoyarse mutuamente.
  • Que bonito es...-comentó Black.
  • Si... mira, antes me encontré esto-dijo Ash sacando una poké ball con diseño distinto.
  • Es una lujo ball, es muy acogedora por dentro, escasean bastante ¿quieres probarla?-preguntó.
  • Vale... vamos plusle-indicó a su pokémon, que iba en su hombro.
  • ¡Plusle, chispa!

El pokémon soltó una sacudida que dejó grogis perdidos a la manda de swannas que allí había; pero uno no se dejó amedrentar tan facilmente y atacó con un hidropulso.

  • ¡Esquívalo!

El hidropulso falló por los pelos.

  • ¡Ahora ataque rápido!-indicó Black.

El ataque dio en el blanco, pero swanna se lanzó con un pico taladro, que dio de lleno. Plusle se quedó algo tocado.

  • ¡Vamos plusle, chispa otra vez!-ordenó Black.

Repitió el anterior ataque y swanna no pudo hacer nada, cayendo al puente, inconsciente.

  • Vale, a ver que tal-murmuró Black lanzando la lujo ball.

La ball cogió al pokémon y empezó a botar.

  • Se me olvidó decirte que esa ball tiene un ratio de captura bastante ancho, en el mejor de los casos puede fallar, es algo compleja, por eso escasea tanto-anunció Ash.
  • ¿Si? bueno, a ver que pasa...-murmuró Black.

La ball siguió botando, hasta que por fin, saltó el seguro.

  • Este ha sido en el peor de los casos ¿no?-murmuró Black.
  • Pues si-afirmó Ash.

Se fueron del parque y cuando entraron en el centro pokémon, un chico con gafas de culo de vaso profirió un grito.

  • ¡¡No es posible!!

Ash y Black le miraron extrañados.

  • ¡¡Eres tú, eres Ash Ketchum!!-gritó.
  • Ehm... si, soy yo...-murmuró el aludido.
  • ¡¡Aaaah, mi ídolo, mi ambición, eres el mejor, el más fuerte, el más guapo, la recoña en bicicleta!!-exclamó el chico.

Ash le miraba alucinado y Black se apartó para que el chaval no le empujara.

  • ¡¡Soy un gran fan tuyo, que bien que estés en Isshu!! ¡¡Yo seré tu animador en toda la región!! ¿¿Te va??-gritaba.
  • Eh, ah vale, por mi genial, gracias...-dijo Ash sin saber bien que decir.
  • ¡¡Me llamo Earl, y no hagas caso si van diciendo por ahí que soy un escandaloso!!-se presentó a voces.
  • Es que lo eres...-pensaron Ash y Black a la vez.

Entonces surgió un flash y Earl dijo.

  • Una foto para inmortalizar el momento.

Y tras un alarido de júbilo, se largó corriendo.

  • Cada vez hay tipos más raros...-murmuró Black.
  • Dímelo a mí...-suspiró Ash.
  • Hola Ash-dijo una voz conocida.

El aludido se dio la vuelta y vio quien era.

Capítulo 8Editar

  • ¡Aura!-exclamó Ash.
  • Ya sabía yo que te encontraría por aquí-comentó ella.
  • Déjame adivinar, vienes a competir en el Gran Festival-dijo él.
  • Correcto... y no he venido sola-avisó.

Entonces un persona conocida saludó a Ash.

  • Aura, tu refresco... anda, Ash.
  • Drew-saludó éste con un gesto.
  • Voy a participar con él-informó Aura.
  • Oye Ash, ese notas sigue ahí fuera, me da algo de yuyu-avisó Black mirando por la cristalera.

Y era cierto, Earl estaba en la calle montando una especie de tienda.

  • Déjale, ya se irá... ah. éste es Black, un nuevo amigo de pueblo Aire-presentó.
  • Encantada, soy Aura-dijo la chica.
  • Tanto gusto, soy Drew-murmuró el coordinador.

Salieron afuera para hablar y enseñar sus nuevos pokémon, pero cuando pasaron al lado de la tienda, Earl vociferó.

  • ¡¡CAMISETAS, TAZAS, LLAVEROS Y LAPICEROS DE ASH KETCHUM!! ¡¡COMPRE TRES Y PAGUE SÓLO LA MITAD, DESCUENTOS A LOS MAS INCONDICIONALES!! ¡¡ÚNASE AL CLUB DE ASH KETCHUM Y CONSIGA GENIALES OFERTAS, TASAS ABONADAS Y ACTUACIONES EN VIVO!!
  • ¿Qué es esto?-farfulló Aura alucinada.
  • No os paréis, va, va, seguid-indicó Ash tapándose el rostro con la gorra.

Una vez en el parque, pudieron relajarse; Aura llevaba un nuevo conjunto blanco y negro, el pañuelo era blanco y la riñonera negra. Drew iba como siempre.

  • Mijumaru me lo dio la profesora Araragi-reveló Ash, al ver que Aura se informaba con su pokédex.
  • ¿Y qué hace?-preguntó ésta.

Entonces, mijumaru cogió su concha y la blandió como si fuera una espada, la lanzó y con ella cortó unas raíces de árbol que sobresalían del suelo; luego, como un boomerang, la concha volvió con él.

  • Ahi va-murmuró Ash.
  • Eh, ese es un nuevo ataque, concha navaja-observó Black, acariciando a su swanna.

Plusle y pokabu jugaban juntos, con pikachu y mamepato.


Patarastos Inc., ciudad Hiun, Isshu, Japón, 12:32 horas

  • ¿Tenemos noticias ya?-preguntaba un hombre sentado en un mullido sillón; fumaba un puro y sostenía las cejas en alto.
  • Que va, la búsqueda se alarga y no sabemos dónde puede estar-decía otro, en pie, al otro lado de una mesa.
  • Déjame que me situe, se ha escapado y se ha llevado consigo un gigaiasu, un ononokusu, un wooguru y un basurao y todos se encontraban en período de investigación-repasó el hombre una ficha.
  • Pues si-afirmó el hombre en pie.

El primer hombre dejó la ficha y soltó.

  • Pues que bien.
  • Mire señor, ese chaval es un resignado, personalmente no creo que llegue muy lejos; a no ser que lo esté buscando...-murmuró el hombre en pie.
  • Tengo cosas más importantes, como por ejemplo un conflicto armado entre Corea del Norte y nosotros, uy si se llegan a enterar los medios.
  • Tranquilo, señor, tenemos a toda la policía de la prefectura en eso, podemos preocuparnos ahora por él y esos pokémon.

Capítulo 9Editar

Aura y Drew tenían un concurso de prueba para la semana que viene, por lo tanto tuvieron que irse antes de lo previsto; Ash y Black prefirieron quedarse para entrenar. Un día, de entrenamiento intensivo en el parque, vieron que un grupo de personas comenzaba a congregarse al lado del lago.

  • ¿Y eso?-preguntó Ash.
  • No sé... vamos a ver-dijo Black recogiendo a su swanna.

Fueron a ver y se mezclaron entre la gente.

  • Oiga, ¿a que viene todo esto?-preguntó Black a un señor que allí había.
  • Van a dar un discurso o algo así-explicó señalando delante.

Delante había otro grupo de personas vestidos en plan medievo, o eso pensaron Ash y Black; tenían un par de estandartes con un extraño signo en ellos. Otro hombre, vestido aún más extraño, alzó una mano.

  • Señoras y señores, permiten que me presente; me llamo Geechisu, soy comadante del equipo Plasma-se presentó.

Ash frunció el entrecejo; la experiencia ya le había demostrado muchas veces que los equipos, hasta ahora todos los que había conocido, nunca tramaban nada bueno.

  • Se preguntaran a que hemos venido; yo responderé a su pregunta, estamos aquí para ayudar a los pokémon-anunció.

Inmediatamente, Ash se relajó.

  • Amamos a los pokémon tanto como los aman ustedes; ahora es cuando entramos en materia, lo primero, ¿alguien sabe lo que es la libertad?-preguntó entonces.

Todo el mundo se quedó a cuadros, vaya con la preguntita.

  • Sin miedo, vamos... ¿joven?-preguntó Geechisu señalando a un chaval.
  • Ah, pues... ¿el poder ser libre?-murmuró éste sin saber muy bien lo que decir.
  • Mmmh, si, es posible... ¿señora?
  • Hacer lo que uno quiera-respondió la señora.
  • Ja, ja, ja si ¿por qué no? ¿Ven? Nadie sabe lo que es exactamente la libertad; pero hete aquí, señores, que nosotros si sabemos lo que es. Es que los pokémon puedan ir a donde les plazca, que los pokémon puedan correr libremente sin estar atados al yugo de alguien, es que éstos puedan hacer lo que les plazca sin que nadie les ordene nada. ¿Quieren a sus pokémon, de verdad? ¡¡Si los aman de verdad, entonces libérenlos, dejen que se vayan para que puedan ser felices!!-decía Geechisu alzando la voz.

Ash y Black arrugaron el entrecejo.

  • Ash... creo que nos están tratando de vender la moto-murmuró Black.
  • Si, mucho sentido no tiene...-asintió éste.
  • ¡¡Libérenlos, señores!! ¡¡Desatenles del yugo infernal!! ¡¡Soldados, ayuden a esta gente a liberar a sus pokémon!!-ordenó de golpe.

Inmediatamente, los soldados se dirigieron a la muchedumbre y empezaron a quitar los pokémon a la gente.

  • ¡No, houndour!-exclamaba una niña mientras que un soldado le decía.
  • Si le quieres de verdad, libéralo.
  • ¡Mi yannapo!
  • ¡No se llevaran a mi hitomoshi!
  • Ash, esto es un robo muy sutil-dijo Black.
  • Si, no puedo consentirlo, vamos-añadió.

Se dirigieron a Geechisu y le increparon.

  • ¡Tu, para este robo!
  • ¿Robo? No estamos robando nada, sólo liberamos a los pokémon para que sean felices-les corrigió Geechisu.
  • ¡Eso no son mas que chorradas sin sentido para engatusar a la gente y tu no eres mas que un simple ladrón, devuelve esos pokémon!-ordenó Ash.
  • Es normal que no comprendáis la magnitud de nuestros ideales, sois muy jóvenes-se autojustificó Geechisu.
  • ¿¡Pero que ideales ni que ocho cuartos?! ¡Devuelve esos pokémon!-gritó Black, cansado y sacando a su swanna.
  • ¡Adelante, mamepato!-exclamó Ash sacándolo.
  • Oh, criaturas, ¿cómo podéis hacer lo que estáis haciendo? ¿Cómo osáis oprimir a vuestros propios pokémon, a los pokémon que queréis? No pienso participar en tan cruenta osadía-anunció.
  • ¡Déjate de gilipolleces y pelea!-exclamó Ash.
  • ¡Y háblanos en cristiano!-añadió Black.
  • ¡No, jamás oprimiré a mis pokémon! ¡Vosotros dos, encargaos de estos estorbos!-ordenó a dos soldados.

Inmediatamente sacaron sendos choronekos.

  • ¡Swanna, hidropulso!

Un potente hidropulso arrastró a uno de los choronekos.

  • ¡Ataque rápido!-ordenó uno de los soldados.

El choroneko que se libró del hidropulso se lanzó, pero Ash se adelantó.

  • ¡Mamepato, aire afilado!

Mamepato lanzó de sus alas ondas de aire que dejaron KO al segundo choroneko y golpeó al primero.

  • ¡Swanna, termina con golpe aéreo!-indicó Black.

Al choroneko ni le dio tiempo a moverse, y acabó por los suelos.

  • ¡Ah! ¡Lo sentimos, jefe!-dijeron a coro los soldados.
  • Grrrmbl, panda de ineptos... ¡retirada!-indicó Geechisu.
  • ¿Pero a donde vas? ¡Hablemos de libertad, hombre!-exclamó Ash corriendo hacia él, pero entonces una bomba de humo estalló y cuando éste se disipó, el equipo Plasma había volado.

Los pokémon robados estaban de nuevo con sus dueños, que jugaban con ellos, felices.

  • Esos pokémon ya son libres-comentó Black.
  • Ya lo creo-apoyó Ash.

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar